El Amigo Pastelero


Uno se preguntará… ¿Cómo que el amigo pastelero?...

El amigo pastelero no es un amigo que hace pasteles, sino más bien el que te usa de relleno. Sí, así como lo leen.

Los amigos suelen estar presentes en diferentes momentos del día, semana o mes. Pero cuando uno está, está realmente para hablar con su amigo/a.

Pues el amigo pastelero es ese amigo que a uno lo usa para relleno. Mientras uno se hace huecos entre trabajo, salidas, estudios, pareja para hablar con él, justamente él, no lo hace.

¿Cuándo te llama? Pues en los momentos de relleno. Es ese que te llama porque está esperando el bus, paseando el perro, volviendo a su casa, comiendo solo o en el intervalo entre un programa y otro que empieza más tarde.

Es ese cabrón, que le encanta llamarse amigo, y que si bien te llama, lo hace porque se aburre. Como si uno fuera una especie de consolador auditivo, de radio sin importancia o de canturreo del distraído.

Este cabrón/a te llama solo y únicamente para no aburrirse. No son pocas la veces que la loca sale de una discoteca y te llama a las 3 de la mañana “para ver como estás” mientras que te cuenta que esta “yendo hacia la otra discoteca”.

Eso sí, en cuando el amigo pastelero tiene ocupado sus huecos hay como un silencio total de sus llamadas. Si encuentra pareja o esta un poco ocupado no se hace un espacio temporal en su vida para llamarte y preguntarte que tal andas. Eso no. Porque para él uno es una especie de relleno de su tiempo libre.

Por supuesto que si le pasa algo que le parece excitante sus llamadas son para contarte exclusivamente lo que le ha sucedido, como se sintió, lo que piensa y en el preciso momento que uno va a contestar (aunque sea sobre el tema del otro sin contar nada propio) te dice “Te dejo que ya llegue” o “Te dejo que subo al bus”. Y uno se queda con esa sensación de decir: “Sí, llegaste…. ¡A la puta que te parió llegaste yegua!” o “Sube al bus… ¡sube al bus y que se estrelle perra!”.

Lo interesante es que uno no se da cuenta al principio de la función de relleno que está cumpliendo, hasta que pasado un tiempo se percata que el pastelero no sabe nada de la vida de uno. Lo único que sí sabe es nuestro número de móvil, particular y trabajo para tocarnos los cojones sin cesar. Pero eso sí… nunca se les ocurra insinuarles dicha actitud porque su respuesta, entre un tono de tragedia absoluta y dolor profundo dirá “Eres un egoísta, encima que te llamo…”. Como si nos estuviera haciendo un favor...

Lo único que realmente se relaciona con la pastelería es las ganas que a uno le dan de propinarle un lindo tortazo.




Lilly Allen - Fuck you (video "THE BIG FAT GAY COLLAB!" by steviebeebishop)



Fuck You Very Much lyrics
Songwriters: Allen, Lily Rose; Kurstin, Gregory;

Look inside, look inside your tiny mind
Then look a bit harder
'Cause we're so uninspired, so sick and tired
Of all the hatred you harbor

So you say it's not okay to be gay
Well, I think you're just evil
You're just some racist who can't tie my laces
Your point of view is medieval

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause we hate what you do
And we hate your whole crew
So please don't stay in touch

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause your words don't translate
And it's getting quite late
So please don't stay in touch

Do you get, do you get a little kick
Out of being small minded?
You want to be like your father
It's approval you're after
Well, that's not how you find it

Do you, do you really enjoy
Living a life that's so hateful?
'Cause there's a hole where your soul should be
You're losing control a bit
And it's really distasteful

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause we hate what you do
And we hate your whole crew
So please don't stay in touch

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause your words don't translate
And it's getting quite late
So please don't stay in touch

Fuck you, fuck you, fuck you
Fuck you, fuck you, fuck you
Fuck you

You say you think we need to go to war
Well, you're already in one
'Cause it's people like you that need to get slew
No one wants your opinion

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause we hate what you do
And we hate your whole crew
So please don't stay in touch

Fuck you, fuck you very, very much
'Cause your words don't translate
And it's getting quite late
So please don't stay in touch

Fuck you, fuck you, fuck you
Fuck you, fuck you, fuck you


© EMI APRIL MUSIC INC.; KURSTIN MUSIC; UNIVERSAL-SONGS OF POLYGRAM INT'L;

El Multibotones y El Unibotón

Dentro de las categorizaciones que podemos hacer de las mariquitas y/u homosexuales, son los que yo llamo la mariquita multibotones y la unibotón.

La mariquita multibonotes es un desesperado de todo aparatito, electrónica, tecnología o panel lleno de botoncitos. En cuanto ve algún nuevo artilugio lleno de menús o teclas se excita como si explorase el cuerpo del macho soñado. Su casa esta llena de mandos a distancia, cada uno de ellos con todas sus opciones de colores. Suelen tener la TV de plasma de última tecnología, el Divx, disco duro con reproductor y wifi, home cinema, aire acondicionado, vídeo, y hasta un robot aspirador que se activa automáticamente cuando no se encuentra en casa. Su hogar es una inexplicable red de configuraciones que supera cualquier inconsciente criminal.
Cuando uno entra a su casa todo parece “normal”. Hasta que se sienta en un sofá y pretende, inocentemente, encender la televisión. Ahí se encuentra con un desfile de 9 telecomandos. Si el dueño multibotonero de la casa está ocupado intentaremos encenderla por nosotros mismos: - ¿Cuan difícil puede ser encender una televisión? –
Craso error el nuestro en poner tan bajas expectativas a dicha acción. Tomamos un mando después de observarlos por 10 minutos y nos damos cuenta cual es el de la TV. Pero no enciende. En un grito de auxilio le pedimos al multibotones que nos ayude y nos grita desde su estancia de la casa: - Primero enciende la corriente eléctrica con el mando gris! - ¿Queeeeeeee? –
Pues sí, el multibones no enciende las luces como el resto de los mortales, tiene todo programado por control remoto o con algún mandato de voz. Con lo cual cuando intentamos encender la televisión se apaga la luz del salón, luego encendemos un equipo de música que hace un sonido extraño. Tomamos otro mando y se enciende el aire acondicionado y cuando menos nos lo pensamos nos encontramos acurrucados en un rincón amenazados por una aspiradora que nos persigue por toda la casa diciendo cosas amablemente en ingles pero que no nosotros entendemos como “Muere intruso ignorante”.
La mariquita multibones es así, le encanta tener todo absolutamente automatizado. Si se tira un pedo no es un acto indecoroso, es que en realidad su móvil de última generación interpreta eso como la activación del horno automático, la lavadora y el traspaso de ficheros por wi-fi del ordenador de sobremesa al disco duro ubicado al lado de la televisión.
Las mujeres dicen que las cuestiones de electrónica suele ser cosa de hombres. Pero no nos confundamos, en este caso no es que el multibonotes es más macho, sino que es como una especie de híbrido entre una mujer del futuro y un hombre que se excita con la televisión de 1000 pulgadas con tecnología estelar.

El problema radica en que los polos se opuestos se tienden a unir, y la mariquita multibotones suele ser amigo de la mariquita unibotón. Este último es todo lo contrario, es lo más simple que hay sobre la faz de la tierra. Suele entender un solo botón de todo aparato, el “on / off”. Mas allá de eso le cuesta muchísimo comprender cualquier otra función. De hecho el unibotón siempre se pregunta para que servirán tantos botoncitos de colores en los mandos. Pero al final, en su mundo tan manual, supone que es una cuestión decorativa, como un arbolito de navidad. Nunca los ha tocado, y si por error algún día los toca tiene dos opciones:
1) Llamar al servicio técnico
2) Tirar el producto en cuestión

Aunque, claro está, tiene la tercera opción que es más del orden de lo mágico… Llamar a su amigo multibotones que llega toma el mando que nunca vio y toca algo que le arregla todo.
Esto, por ejemplo, es algo completamente incomprensible para el uniboton. A ver… El se la paso sentado toda una semana leyendo el instructivo de la TV para darse cuenta al final que solo tenía que tocar el botón de encendido, el de los canales y el volumen, punto. Esto fue un esfuerzo tremendo, ya que para él la “guía de usuarios” es como una especie de ecuación de física cuántica para especialistas en la materia.
El día que se confunde y desprograma el video o la televisión, luego de sudar, sufrir, llorar, implorar a Dios, llama a su amigo multibotones.
Lo espera con un cafecito aromático, calentito, todo limpio y ordenado, y el mando al lado del las instrucciones, como si se tratara de un poseído con la Biblia al lado para su pronto exorcismo. Lo único que quiere es que la vida vuelva a la sencillez de siempre.
El multibotones llega a los gritos contando su última aventura sexual y mientras habla se toma el café, tira a la mierda el instructivo, toca mágicamente los botones, y no solo arregla toda la desconfiguración de la televisión sino que le agrega canales que ¡¡¡ NO EXISTIAN!!!
Para el unibotón esto solo tiene una explicación… la mágia. Su amigo no sabe de tecnología, posee conocimientos ocultos que sabe que él nunca podrá acceder a ellos.

Otra situación complicada, y mucho, es cuando el unibotón va a la casa del multibotones. Recordemos que la mariquita uniboton, en su ideal del yo, es como un ama de casa de los años 50 que prepara el budín para cuando llegue su maridito, sabe coser, bordar, limpiar, y muchas manualidades. Inclusive de macho, como cosas de electricidad, utilizar taladros y manualidades varias (siempre y cuando tengan un solo botón). Pero en el fondo, el unibotón es una amo de casa. Le encanta limpiar y ver que el resultado de su esfuerzo se ve en el brillo de sus muebles y suelos, en el sabor de su comida y en esas ventanas tan cristalinas que parece que no existiesen.
El multibotones se enorgullece de ver como la cocina automática le ha preaparado la comida, la aspiradora robot le ha limpiado la casa, y ver que su casa, de alguna manera, ha cobrado vida propia, porque realmente esta todo programado. El solo se encarga de supervisar su pequeño imperio robotizado. De hecho es tanto el cariño que le tiene a sus sirvientes tecnológicos que les pone nombre. La lavadora se llamara “Dulce”, el lava-vajillas “Maria” y la aspiradora robot “Shirley” (obviamente nombres de limpiadora).
Volviendo al tema principal, imagínense un segundo cuando el unibotón entra, ya asustado, a la casa del multibotones:

Evidentemente lo primero que hace es entrar cauteloso porque tiene miedo que algo de la casa lo ataque. El no entiende como programar un vídeo ¡y esa casa responde a los mandatos de su amigo como si fuera el Mago Merlín!
Cuando ve los mandos a Distancia supone dos cosas: O que es una broma o que colecciona mandos. Pero nunca que realmente sirven, y menos que menos que se pueden llegar a utilizar para algo.
El multibones le muestra orgulloso sus aparatejos. El lava-vajilla que se encarga de limpiar, ahorrar energía y agua. La lavadora de toda la vida que tambien seca y calcula automáticamente cuando tiene que activarse según el peso de la ropa, el aire acondicionado programado para que se ajuste a la temperatura exacta, las luces que se encienden automáticamente, el acceso a las cámaras de seguridad por internet y… Hasta ese momento el unibotón ya siente como una angustia profunda. Su amigo lo está haciendo sentir un inútil y para colmo un extraterrestre. Pero todo llega a su colmo y este es cuando de golpe se activa una especie de perro que se mueve solo. Ante la pregunta de que se trata, le responde que es la aspiradora automática que recorre todos los días a la hora programada la casa en búsqueda de pelusas y suciedades que limpiar. Esto, para el unibotón es un insulto profundo que debe guardar en silencio.
Todo lo que hace es verlo con desconfianza y violencia contenida. Piensa para sus fueros internos que seguramente esa maquinita no limpia las esquinas como debiera, como una buena ama de casa sabe hacer. Y conteniéndose como puede le dice a modo de pregunta triunfal: - “¿Y las esquinas las limpia?”. El multibotones totalmente hipnotizado por la tecnología le responde entusiasmado sobre el cepillo rotatorio que tiene para dichos efectos mientras el unibotón siente una estaca en su corazón de ama de casa mientras piensa “donde vamos a parar… ¡se han perdido los valores!”.

Pero semejante insulto para el unibotón no quedará así ¡Eso si que no! Con lo cual intenta hacerle preguntas capciosas para lograr hundir ese imperio demoniaco destructor de amas de casa. Y comienza:

Unibotón: - Si… esta muy bien… pero… si no te funciona como haces – Pensado que en esa pregunta lo atrapara en una dicotomía terrible.
Al lo cual el multibotones le responde: - Pues muy fácil, te metes en los foros o en la páginas del proveedor y de ultima te bajas las actualizaciones que luego las inserta por el puesto USB…”
Y ya en ese momento el uniboton ve a su amigo como si fuese una película muda y piensa: “¿Página del proveedor? ¿actualización? ¿USB?...”

El lo único que entiende de un ordenador es que se abre su explorador o eso que toca con el ratón (Mouse) y le pregunta a google cosas como “gaydar” “bearwww” “gayromeo”.
Hasta ese momento el unibotón se suponía informático porque sus pulsiones sexuales lo habían arrastrado a saber entrar a las páginas gays y subir sus fotos. De hecho, como buen narcisista aprendió a “utilizar” la cámara de fotos y subir al ordenador las 200 fotos diarias y elegir las más linda para colgar de Internet ¿Acaso no es informática eso? Pues el creía que por eso ya era un experto informático.

Al otro día el unibotones se despide de la casa de su amigo, primero con la idea de darle una lección arruinándole alguno de sus aparatos demoníacos, pero luego arrepintiéndose sabiendo que en esa casa extraña podrían tomar revancha y secuestrarlo entre el aire acondicionado y el friega suelos. Con lo cual se promete a si mismo no volver a la casa de la baja auto-estima.

Una vez en la suya saluda a sus plantas, su suelo listo para fregar, mira la ropa arrugada que en breve será planchada y aromatizada, y se plantea seriamente hacer una organización en contra de la tecnología y decir que es naturista. Al fin y al cabo la palabra naturista esta de moda y bajo ese pretexto quedaría muy bien en un mundo que se empeña en decirle que solo hay que tocar un botón para vivir y elimiarlo como amo de casa.

El Sombras

El sombras es poco hablador. Al menos en público. Nunca se le ocurrió, ni por asomo, subirse a un escenario, o frente a personas que no conoce.

No es un tipo histriónico, sino más bien callado. Es verdad que no parece homosexual por sus maneras, pero aún si las tuviera, seria muy difícil saberlo, ya que cuando camina lo hace mirando el suelo, y pocas veces entrecruza su vista con los demás.

En su trabajo siempre será una persona tranquila. Puede ser psicoanalista, bibliotecario, o aquel contador sentado al fondo de una oficina y tapado de carpetas.

Nunca estará en ningún trabajo que incluya estar frente al público. Como mucho una persona, quizás dos, pero eso de interactuar con muchos a la vez... no.

Pero el sombras es gay. Y si bien su timidez lo lleva por caminos oscuros, y poco visibles, su sexualidad lo arrastra, a otros caminos, mas oscuros pero mas visibles.

Callado como un mudo, silencioso como un gato y escurridizo como un hurón, el sombras aparece en escena. Pero nadie lo ve. Entra en una discoteca, pero no de esas donde la gente va bonita, esplendida y radiante. Eso no le gusta, no le sirve y siente que no ha nacido para ello.

El sombras necesita hacer homenaje a su apodo y tiene que ir a un lugar que tenga cuartos oscuros y poca luz.

Sus costumbres no cambian por estar ahí, al menos al parecer. En cuanto entra lo primero que hace es esconderse rápidamente en el manto de la oscuridad y escapándose de los finos hilos de luz y penumbras que amenazan con descubrirlo.

Pero tiene sed, y como es un personaje peculiar no toma ni cerveza, ni nada con alcohol, ni siquiera gaseosas que dicen que desoxidan los clavos. El se acerca sigilosamente a la barra, mira con temor y dice "Un vaso de leche por favor". Pero el ruido le hace malas jugadas y lo obliga, frente a la mirada de intriga del barman, a repetir "UNA VASO DE LECHE POR FAVOR". En cuanto lo obtiene sale corriendo hacia su escondite favorito. Aquella esquina, que vea desde donde se vea, esta todo negro.

Pero el sombras, no es oscuro, porque cuando finalmente podemos ver en sus ojos, de sombras nada tiene. Desde la oscuridad, como un jugador astuto de ajedrez, comienza a observar uno a uno todos los personajes de la noche. Sus ojos ahora ya no parecen los de una ratita asustada, sino más bien los de un tigre hambriento esperando el momento oportuno para dar la carrera y zarpazo final.

Ahí los ve... a la manada de hombres: Unos indiferentes, otros riéndose a gritos, alguno con la mirada histérica y nerviosa, otros que se exponen como si estuvieran en venta, y así un sin fin de actitudes. Pero no es el momento. El sombras los estudia, uno a uno...

El sabe perfectamente que todos están tan encandilados con si mismos y preocupados porque alguien finalmente se de cuenta que de la maravilla que se auto-consideran, que nunca podrán ver quien realmente los está acechando de verdad.

Cuando va a comprar su segundo vaso de leche, más de una locueja lanza una risita despectiva y lo mira sobre su hombro. Pero la oscuridad lo protegerá rápidamente.

Y así se queda, en silencio y observando. Lo que nadie, absolutamente nadie supone del sombras, es como termina, siempre, sus noches...

Cuando llegan las horas tardías, donde el frenesí por ser reconocido y adorado como un adonis griego queda sepultado por la urgencia de lo sexual, es donde comienza el verdadero acto.

Las locas que antes parecían elegantes cisnes y pavos reales andando suavemente, ahora son gallinas histéricas corriendo de aquí para allí intentando ver algo nuevo, algo asombroso, algo para no haber desaprovechado tan larga noche.

En ese preciso momento el sombras, como un tigre de bengala se lanza hacia su presa... Pero en realidad es más que un tigre, porque no tiene una presa, la presa son TODOS los que pueda atrapar en su gigante apetito.

En esos instantes aparece en escena. La gente no lo había visto, con lo cual llama la atención. El sombras se dirige a aquel lugar estratégicamente escogido, donde la oscuridad se ha disipado por una penumbra y algunos retazos de luz justamente a la altura de la cintura. Y allí saca su gran Garra. El sabe que con esa carnada los peces serán todos suyos. Y allí comienza el festín.

De ver a ese tipo tranquilo y con un vaso de leche, ahora vemos a una bestia metiendo su gran miembro, en cuanto culo se le cruza. Como un animal llevado por su instinto más primitivo comienza su gran acto. Las gallinas se ponen como locas. De golpe un gran semental está haciendo gritar a ese que tan rígidamente mantenía su postura. Se escuchan gemidos de placer, y los demás no pueden evitar sentirse atraídos. En el enredo de humanos, el sombras no se satisface solo con su primer presa, sino que se apodera de todos los incautos viciosos que se acercan, los medio mareados, los calientes, los busca oportunidades, los fiesteros, los tímidos y los osados. Y así van cayendo en sus redes de las cuales pocos se escapan.

Entre tanto frenesí, aquellos que eran los más codiciados caen de rodillas ante semejante muestra de virilidad y terminan entregándose como hipnotizados ante el actual dueño del la selva.

Una vez que ha terminado con todos los que considero que quería penetrar, se retira, nuevamente, en silencio, sudado, y satisfecho. Y con una mueca escondida que podríamos definir como sarcástica, se va alejando silencioso mientras piensa:

"Se rieron de por mi vaso de leche, pero terminaron gritando por obtener algo de la mía".

El Cazador


Está especie de hombre gay, creo que esta en extinción.

El cazador no va a discotecas gays, ni bares, ni saunas, ni nada vinculado al mundo gay. Solía ir en su juventud, pero ya pasado unos cuantos años y entrando en edad más avanzada no pretende, ni quiere jugar con su ego.
No le interesa más, y sabe que no tendría buenos resultados.
En su tiempo ya salió, conoció, e hizo todo lo que muchos consideran de inovador.

Al cazador le interesa el morbo en su más puro sentido. Y no hablo del morbo de sentirse bello y deseado. Sino el morbo de la conquista.
Muchos pensarán que son conquistadores por poner su foto linda y esperar que caiga alguno. Pero para él eso no es cazar, sino un deporte muy diferente llamado pescar.
Otros se sienten conquistadores por conocer o otro homosexual y engatuzarlo con diversas artimañas. Pero el cazador va más allá.

A él le excita conseguir un heterosexual, y lo más joven posible. Sus presas suelen estar entre los jovenes de 18 a 24 años (como máximo).
Como todo depredador sabe que no podrá atacar a una presa grande. Estas son difíciles y peligrosas, pero no imposibles. Sin embargo, como en el mundo de la naturaleza, las crías mas jóvenes suelen ser mucho más excitantes. Aquí se juega la velocidad de la presa por la astucia del cazador.

Sale con su coche y recorre por la noche la ciudad. En cuanto ve a un posible candidato astutamente se le aproxima con su coche, y si ve que va hacia tal lugar, le pregunta cualquier cosa y le dice "oye voy para tal lugar, ¿Tú para donde vas?".
La presa inocente responde la verdad. Obvio, estaba caminando hacia allí, y posiblemente en el duro frío del invierno no quiera caminar más.

Una vez en el coche nuestro protagonista comienza una agradable charla que nada tiene que ver con la homosexualidad, sino más bien con aspectos triviales de la vida. Los mismos, no le importan nada de nada. Inclusive casi los olvida apenas los escucha. La trampa ya está casi tendida, ahora falta que la presa se deje atrapar.

En general la presa suele tener novia y vivir como cualquier heterosexual. Es justamente esto lo excitante de la caza... lo difícil.

En ese momento el cazador da la primer y quizás última estocada y le dice "Oye ¿Quieres venir a tomar algo a mi casa?".
Y muchas veces los jóvenes cachorros contestan que si. En caso contrario se libera la presa y se sigue con la búsqueda.

Una vez llegados a la guarida del cazador, lo invita a tomar algo. Siempre tiene cerveza, vodka o whisky a la mano para atontar a su presa.
El jovenzuelo de tonto no tiene nada, y sabe que si un hombre lo invita a tomar algo a su casa, no es para charlar de la vida, en especial en semejantes circunstancias.


Es así, como el joven comienza a beber y marearse mientras lo invita a ver una película porno hétero.

Si la presa accede ya ha ingresado a el final feroz. Una vez puesta la porno, quitadas las cohibiciones del consciente, el muchacho comienza a calentarse. Y mientras tanto su interlocutor lo invita a irse quitando la ropa. Una a una va logrando que se quede desnudo. Y cuando están los dos desnudos no pasa nada violento, ya los dos saben para que están ahí...
El cazador no tiene grandes pretensiones sexuales, no pretende tener un rol como activo, pasivo o versátil. Tampoco pretende mantener ninguna relación estable.
El sexo se limita a toqueteos y alguna vez puede haber penetración.

En cuanto termina todo, el cazador se siente satisfecho y se apresura rápidamente a liberar a su presa. Nunca debe quedarse donde el cazador, porque como todo deporte, una vez terminado el partido, no hay a que jugar.

Presuroso lo alcanza a donde el otro desee para quitárselo de encima.
Así, el cazador termina satisfecho.

Fue el sexo? Fue conseguirse un hetero? NO. Fue la adrenalina que despidió su cuerpo, la boca seca, la posibilidad de sentirse vivo atrapando a su presa, la mano temblorosa por los nervios, el deseo de conseguir este nuevo trofeo lleno de pasión.
Pero este hombre nunca se detiene porque no le satisface el sexo, sino el hecho de cazar, por eso es un cazador.

El Efecto CAMALEÓN


El camaleón es un animal muy peculiar que siempre ha llamado la atención por su capacidad de mimetizarse según las circunstancias para poder sobrevivir. Siempre que puede se camufla con el entorno reinante para poder encajar lo mejor posible.

Los hombres, todos, gay o no, tenemos lo que yo llamo, el efecto camaleón.

Estando en persona o chats, ponemos nuestras fotos, mejores poses, mejores ángulos. Hasta en algunos casos, mejorados con photoshop.

Si nos viene a hablar alguna persona, dependiendo de de cuanto nos guste, solemos responder de forma escueta o nos convertimos en escritores u oradores profesionales.

Es decir, si viene un tipo que no nos gusta le contestamos, en general, con monosílabos.
"Hola que tal?"
uno: "Bien"
"Y que estas haciendo por aquí"
uno: "Nada".

En el chat suele resultar más evidente.
Una vez, hace años, arme un perfil falso con unas fotos de no-se-quien que estaba muy bueno para hacerle una broma a un amigo. Seguramente alguno que colgó las fotos en internet para su novia.

Las conclusiones eran increíbles. El mismo tipo que era taciturno, de "pocas palabras" que casi no contestaba, sufría el efecto camaleón con el otro perfil.

En la primer situación era algo así:

Yo: "Hola que tal?"
otro: "Bien"
Yo: "Dando un paseo por la web?"
otro: "Si"
Yo: "Buscas algo en particular"
otro: "Quien sabe"
Yo: "Y que te gusta"
otro: "En general nada"

Ahora cuando ingresaba al mismo tiempo con el otro nick y sus fotos correspondientes, el hombre se transformaba, se mimetizaba y de golpe era otro.

otro: "Hola, que tal en esta estupenda noche?"
yo: "Bien"
Otro: "Ah que bien!!! yo también y estoy muy contento que estés bien. Dime una cosa por donde estas? porque quizás podríamos tomar un café"
yo: "En mi casa" (respuesta bien imbécil)
otro: "Genial, estar en la casa de uno es muy bueno, si quieres, y no te molesta puedo ir a tu casa"
yo: "No me gusta que vengan a la mía"
otro: "Entonces te voy a buscar y vienes a la mía, estas muy bien!!!, te gusta leer?"
yo: "No, lo odio"
otro: "Ufff si, yo tambien, y dime que te gusta?"
yo: "Nada en general"
otro: "Sabes? a mi me pasa exactamente lo mismo".

Los hombres en cuanto vemos a un tipo que nos calienta no nos importa nada más, todo lo que podamos ser ni decir. A todo lo que el diga le seguiremos la corriente como los pollitos a mamá gallina. Puede que amemos la comida china, pero si el tipo esta bueno y la odia, le diremos que la hemos probado y que es un asco.
Pero si hablamos con alguien que mucho no nos interesa, y no le gusta la comida china, es motivo suficiente para cortar una charla.

Muchos se hacen los interesantes e importantes, pero en cuanto ven un músculo, se transforman en gatitos mimosos que complacerán en lo que sea a su amo.

El efecto camaleón hace que nos transformemos en cualquier cosa que el otro desee. Inclusive cuando el otro dice que le gusta la gente con personalidad, le creemos y decimos "A mi también".

Cuando estamos hablando con gente estándar, hablamos con orgullo de nuestros logros intelectuales, económicos y académicos. Los soltamos como por casualidad, pero los terminamos exponiendo para mostrar el poderío y marcar quien tendrá el dominio y roles en la relación. Ahora, si aparece un hombre musculoso con actitud de macho real, no nos interesa contar nada de nada, no mostramos ni dejamos caer nada (mas que alguna pluma), sino que nos concentramos, como hipnotizados por su virilidad, en lograr que nos responda. ¿Que más da si es basurero, electricista, plomero o pintor? Justamente en ese momento nos metemos todo el orgullo, los títulos, las fotos y el dinero por el culo y nos abalanzamos a la cacería.
Cualquier excusa es válida.
Si el tipo escribe porquerías en una web, automáticamente leeremos rápidamente para poder decirle algo así como "joder tío, como mola tu web, eres super profundo". Sin darnos cuenta que estaba escribiendo la receta de como hacer un huevo duro.
En el caso que nos demos cuenta de esto, el primer mensaje no sera un "hola", sino un:
"Tío, he leído tu web y es increíble. Hace años que busco algo tan importante como tu web porque no me acordaba como hervir un huevo. Por favor sigue adelante con ella porque es super necesaria. Te interesaría hacer un libro? Yo conozco editores que te pueden ayudar. Que tal estas?"

En el mejor de los casos el machorro ya sabe por donde viene los tiros, y no ve ningún interés literario más que leer cada uno de los poros de su piel. Pero si puso su web en su perfil es porque evidentemente juega con ello. En el peor de los casos, no sabe, intuye, pero no quiere reconocer el efecto camaleón.

Cuando estamos bajo dichas influencias nos podemos poner muy idiotas, y en otros casos muy neuróticos.
Si a la persona que está buena se le ocurre responder un "gracias, un saludo", como diciendo "gracias por tu cumplido no me escribas más", le contestarán un mensaje largo como un libro.

En el caso más neurótico la persona no necesita respuesta porque llega a tener una relación completa a través de los mensajitos sin recibir nunca una respuesta del pretendido:

mensaje 1 "hola"
mensaje 2 "hola tio, contesta"
mensaje 3 "hola"
mensaje 4 "Tio, contesta por favor"
mensaje 5 "Tu web es increíble y tus fotos también"
mensaje 6 "Me parece de muy mal gusto que no contestes, yo me tomo el trabajo de escribirte"
mensaje 7 "Tio, contesta, contigo me casaría"
mensaje 8 "Joder, como eres, la verdad que no me gusta tu actitud"
mensaje 9 "Eres un egoísta y una mala persona"
mensaje 10 "tú te lo pierdes"
mensaje 11 "TE ODIO, TE ODIO, TE ODIOOOO"
mensaje 12 "Espero no encontrarte por la calle porque te quedarás sin dientes"
mensaje 13 "Perdona, no tengo derecho a hablarte así"
mensaje 14 "Me perdonas?"
mensaje 15 "En serio, tio, discúlpame"
mensaje 16 "No se que hacer para que me perdones. Es que no puedo dejar de mirarte"
mensaje 17 "Veo que eres un rencoroso... lo nuestro acabo"
mensaje 18 "chau"
mensaje 20 "hola? estas ahí?"

Cuando tuve ese perfil, no era necesario, ni siquiera que contestase nada, ya que no era real. Sin embargo me/le escribían cosas de lo más divertidas. Proposiciones de trabajo, sexo por dinero, halagos, matrimonio, viajes, explicaciones, y todo tipo de cosas, sin que yo hubiese escrito ni una letra.

El efecto camaleón no es una crítica, sino un estudio, casi antropológico.


El pedigueño


Todos trabajamos, todos comemos, todos consumimos. Y así transcurre nuestras vidas. Pero no para la loca pedigüeña.

Esta loca es fantástica, ella siempre aparece en todas las fiestas, reuniones, y especialmente en cenas. Suele ser en extremo simpático y muy amanerado. Le encanta hacer chistes y deleitar a todo el mundo con sus exagerados movimientos y comentarios.

"Es tan bueno" - suelen decir al referirse de él. Pero lo que no se dan cuenta es que la pedigüeña no lo hace gratis... NUNCA. Siempre, pero siempre te pide algo.

Para empezar suele ser de otra ciudad. Y como es tan "bueno" y gracioso, te pide si lo puedes alojar durante un "tiempo" en tu casa porque se quiere mudar. Lo único que quiere mudar es a quien pedir.

Nunca tiene dinero, ni cosa que se le parezca. Para el pasaje le pide a algún ligue de turno, y en caso contrario, por milésima vez, acude a sus padres. Esta suele ser la última opción, porque justamente los padres lo conocen en profundidad, los mismos que tienen sus cuentas bancarias en cero gracias a la sanguijuela del hijo.

De trabajar, poco. En general lo hace para aparentar que "lo intenta". Pero siempre suceden dos cosas: O lo echan, o se va con por algún amor que lo alimente, le de techo y sexo por un tiempo.
El amor tiene una versión diferente para él. En cuanto se entusiasma con alguno se va a su casa. Pero no se entusiasma tan facilmente. Primero averigua de que trabaja, donde y con quien vive y calcula cuanto va a poder absorver para su existencia. Es casi una ecuación autómata que se genera en su cabeza. Algo importante es saber si el pretendiente es fumador, ya que él fuma (siempre fuman!) y se droga, claro está, cuando tiene a quien sonsacarle.

Pero no tiene mucha vergüenza, el pide todo lo que sea necesario. Que si le convidas un cigarrillo, un porrito, que si le alcanzas "esa copa" (nunca su copa), que si me puedo quedar a dormir, que te voy a ir a visitar, etc. Si eres profesional de cualquier tipo te pedirá algo con gracia y soltura "Hayyy cariii, mírame la muela que tu eres dentista!" "Oyeee... eres psicologo... pues yo he tenido una vida tan dura.... yo me quiero atender contigo". Lo que no aclara y se sobreentiendo es la palabra "GRATIS".

Una vez que llega a tu casa es toda una alegría. Siempre hace bromas, es simpático, hace chistes y todo tipo de monerías al servicio de la comunidad a devorar. Tarda unos dos meses en conseguir trabajo y una semana en que lo despidan. Entre tanto sigue disfrutando de todas las fiestas. Las mismas son como para los delfines un cardumen de peces. Los ojos le brillan ante la sola idea de imaginar toda esa comida que nunca pagó ni pagará, alcohol de todo tipo, y muchísimos paquetes de cigarrillos deseando que él abra uno a uno y vaya fumándolos como un descocido. Todo, claro esta, mientras entretiene al público y capta la atención de los invitados. El está seguro que su soltura hace pensar que uno de dichos paquetes es de él. Pero justamente, hace meses que no los compra.

Como verán el hecho de que lo hayan despedido del trabajo no le impide en lo más mínimo disfrutar de tus cosas. Inclusive, el despido, lo presenta como un drama. Porque detrás de las bromas también sabe vender lástima... Solo y únicamente si está en presencia de comida, bebida y algún cigarrillo o porro convidado. Es un experto en manejar las alegrías y las penas en los demás para su beneficio propio.

Es tan astuto que siempre tiene muchísimos conocidos por todos lados. El que no lo conoce bien supone que es por su extrema simpatía y sociabilidad. Pero lo hace para ir a visitar todos los días a diferentes "amigos", siempre en la hora de la comida o cena. De esta forma nunca se hace evidente su caradurez donde reside actualmente. Aparece como una explosión de risas y lágrimas. Y bueno, pobrecito, no le va bien en la vida... Y así te comió todo lo que hay en la nevera, gano entradas gratis a todos los lugares, fumó, se drogó y bebió.

¿Caduca su técnica? Nunca caduca, ya que es un experto y sabe que lo bueno dura poco. Con lo cual se quedará en tu casa no más de dos meses. En realidad no te molesto tanto, todos los días salia a "visitar" a alguien. Todos los días "lo invitaban" a algún lugar pagándole la entrada. E inclusive una vez te compró un paquete de cigarrillos, que en realidad le regalaron a él.
Pero como es astuto como un zorro, entre tanto, se ha encargado de engatuzar a algún tipo, o iluso, con promesas falsas de amor y un futuro juntos. El mismo futuro que nunca tendrá porque implicaría trabajar y responsabilizarse de si mismo. Pero hasta que se enteré el susodicho, él ya habrá pasado hasta 6 meses viviendo de ti con plena alegría y el estomago lleno.

"Si pero luego lo echarán a patadas, ¿no?"
Si, lo echarán a patadas e irá a ver a ese amigo que no visita hace tanto tiempo, y le contará entre lágrimas lo dura que es su vida mientras le convidan un vaso de vino, una comida caliente, un cigarro y le dicen "Tú no te preocupes, puedes quedarte todo lo que sea necesario"...

El macho Kinder

En la matrix del chat tenemos muchísimos personajes:

El que pone paisajes como si fuera un museo

El que te pone un ojo porque mamá le dijo que los tenía muy lindos

El famoso decapitado que “no tiene problemas en dar la cara”

El que parece un macho y después es una bailarina clásica

La loca desenfrenada

El musculoso en pose que te dice “mira lo guapo que soy”

El que se pone los puños debajo de los brazos para parecer más musculoso

El que vende ilusiones

El que pone una foto de hace 5 años

Etc.

Y la lista seria bastante larga e interesante.

Sin embargo hay un espécimen raro. Como si fuera uno de esos pokemones que solo se consiguen alguna vez en la vida, o aquellas figuritas que nunca obteníamos de pequeños y que eran el premio mayor.

El problema de este tipo de gay es poder encontrarlo. Estimo que solo y únicamente depende del destino o de quien lo maneje.

Como si fuera un animal asustadizo se esconde detrás de sus fotos.
Al entrar al perfil uno no ve nada del otro mundo. En general el comentario que pone de si mismo es: “conóceme por ti mismo” y en la descripción sobre él pone también algo muy pero muy breve como “no se lo que busco, cuando lo encuentre te lo digo”.

Su mensaje no es de engreído, ni exigente, sino mas bien humilde y apagado. Cuando vemos sus fotos parece un hombre normal, ya entrando en el período final de sus treintas. Esta vestido en todas la fotos, se nota que tiene unos brazos fibrados, una cara agradable y ya. Mas que generarte ganas de follar con él, lo vemos como una posible pareja. No tiene sus gafas de mosca, ni es super-mega-hiper-fashion-victim. Tampoco intenta demostrar nada increíble.

Pero como no nos llama la atención quizás no nos detenemos mucho en él. Le podemos llegar a enviar un “hola” y punto.

Pero resulta que nos contesta, hablamos un rato y finalmente nos invita a su casa.

Y es aquí donde el cerebro nos explota en miles de pedazos.
Resulta que este tipo “simpaticón” nos abre la puerta. Esta sin camiseta. Y lo que escondía su ropa era un cuerpo, no definido, sino musculado. Pero el tipo se “disculpa” explicándonos que estaba terminando de arreglar una gotera y por eso esta con su glorioso pecho y brazos a la vista. Nos quedamos impávidos y retenemos un grito de alegría como si hubíesemos obtenido un título luego de años de estudio.
UN HOMBRE DE VERDAD!!! Y ARREGLA ESAS COSAS CON AGUA LLAMADAS CAÑERÍAS!!!

Como si sufriéramos una esquizofrenia grave, escuchamos una voz en la cabeza que mas allá de nuestra voluntad nos impulsa a gritar: “te quiero”.

Nos invita a tomar algo, en vez de ir a la habitación directamente, y resulta que cuando habla, no se está haciendo la macha, sino que es un machito natural, es así, un poco bestia.

Mientras seguimos la conversación va saliendo que el hombre es oficial de seguridad privado (segurata)… Esa impasible voz sigue insistiendo en hablar sola y nos dice “habría que poner fecha para el casamiento ¿no?”. Y mientras tanto intentamos ocultar nuestro nerviosismo. ¡¡¡No puede ser tan bueno!!!

Pero el hombre kinder no solo tiene voz de macho, es segurata, sino que también te explica que es un poco “así” porque se crió en un barrio un poco peligroso. O sea, no solo habla como macho sino que ES macho de criadero. Y la vocecita en nuestra cabeza insiste: “ Es tuyo, casamiento, es tuyo, casamiento, casamiento, CASAMIENTO”
A más grita la vocecita más intentamos que no se note nuestra boca seca, no decir tonterías,y si es invierno dejar de temblar como una hoja, y si fuese verano no sudar como un cerdo.

Y ya no nos interesa más tener sexo con él. Ya no, en todo lo que pensamos es como hacer para que acepte nuestra propuesta de matrimonio en los próximos meses. Porque entre tanta loca que quiere macho, entre tantas otras que se hacen los machos, encontrar uno de verdad es un acto casi místico y milagroso.

Pero no termina ahí el tema. Cuando vamos a la cama él, se para sobre la misma y se empieza a bajar el pantalón. Pero lo que parece no terminar de descubrirse nunca es su inmenso miembro sexual, que vemos como sigue bajando ese pantalón y sigue CUBRIÉNDOLO.

De solo verlo ya nos esta doliendo la mandíbula. Y para colmo en la cama nos dice: “es que lo que más me excita es hacer gozar al otro”

O sea, que eres una bestia, un pedazo de macho, humilde, y encima ¿tu me quieres hacer gozar a mi?

La voz se ha callado, nosotros también y todo ese ruido se transforma en un brillo lleno de ilusiones empañando nuestros ojos como si fuéramos un dibujo manga con los ojos GRANDES y brillantes ante semejante escena.

No es que el pene grando nos vaya a gustar más, ni hacer gozar más, pero es como si nos hubiesen drogrado y estuviéramos en el mundo utópico

Una vez que terminamos suponemos que nos tendríamos que ir. Pero no, nos hace un café. Y charlamos. Y ese macho, musculoso, con súper polla, nos hace ver en su relato, que aparte de todo, eso es dulce. Y encima nos invita a una segunda vuelta de sexo. Pero antes nos hace unos masajes en los hombros para que no estemos cansados…

Para asegurarnos su confiabilidad le preguntamos si ha tenido pareja y nos confirma que sí, una de 9 a años y otra de 7. Con lo cual sabemos que es una persona capaz de estar con alguien. Y ya nuestro corazón esta desbordado de locura pasional. Este tipo es igual que un Kinder, por fuera parece igual que cualquier otro y por dentro es un mundo de “grandes” sorpresas.

Nuestro corazón palpita, lo escuchamos atentamente, y cada vez que baja la vista observamos el apartamento para ver donde pondremos nuestros muebles o si es conveniente que venga al nuestro. Ya nos imaginamos una vida próspera y alegre con semejante bestia que no le gusta decir que es agente de seguridad y que le encanta todo lo relacionado con su profesión. Como hembritas insolentes nos sentimos protegidos por todo su poderío y su gran “arma”. Lo tiene todo… todo…Pero… muchas veces hay un pero, nos dice que ha terminado hace 2 meses con su última pareja. Que lo ha dejado de una forma atroz, que está sufriendo, y que no podría estar con nadie más porque aun lo ama. Y cuando el ama, ama en serio…

¿Y por qué carajo no me esta amando a mi en vez de a esa mariquita estúpida y seguramente insípida?
¿Donde está semejante imbécil para matarlo?

Nos vamos dando cuenta de la imposibilidad de tenerlo, del peligro de ocupar el lugar de otro, de ser el reemplazo mientras hace su luto amoroso. Y solo nos quedaría esperar y rezar porque dentro de un año, cuando este bien, este libre y podamos encontrarlo, pero no podemos manejar el destino.
Y en consecuencia nuestros ojos se vuelven a brillar pero ya con ganas de llorar, y aparece esa maldita vocecita que dice “En cuanto vaya al baño tírate por la ventana y mátate”.

El Retornado

Todos tenemos un momento de venganza cósmica. No es necesario planificar ni hacer nada adrede, el propio destino se encarga de que cada uno, con sus circunstancias pague sus propios pecados. Lo importarte es tener el palco para verlo de cerca y regocigarse como un cerdo.

Como hemos visto en "la amiga ingrata" y "la loca y el plumero", muchas veces los mejores amigos, y por cierto, los más demandantes, son justamente los primeros en abandonarte y traicionarte.

En cuanto encuentran un machito desaparecen. Pero no como si se fueran a vivir a otro barrio, ciudad o país, sino más bien como si se los hubiese tragado un agujero negro y estuvieron en otra dimensión (en la dimensión del amigo cagador).

Desde que están en pareja, al poquísimo tiempo te abandonan. Después de estar juntos todo el tiempo, de hacerse compañía mutua, de salir los fines de semana, charlas interminables por teléfono, y solucionar el mundo en un bar, se van. Y lo peor es que ni siquiera se van sin decir adiós.

Desde el momento que están en "Imbeciland" no solo te llaman una vez al mes, sino que cuando lo hacen no tienen nada interesante que contarte. Uno tiene mil temas de que hablar, cosas que lo emocionan, lo ponen triste, alegre, proyectos, ligues, calenturas, amores posibles e imposibles. Y ellos, cuando les preguntas te dicen
"bien... todo bien, aquí con mi puchurrito" (cosa que nos da un arcada silenciosa).
Pero esto es si tienes suerte, claro está. Porque si te tocan los muy entusiasmados, te cuenta como ven películas, o hacen de comer juntos e inclusive lo divertido que fue ir al medio del campo (o sea, de la nada) a ver pajaritos. Cosa sorprendente porque tu amigo solo conocía las paloma-ratas de la ciudad y ahora te habla de no-se-que pajaritos que hacen ruiditos raros, y para colmo los intenta imitar.

Todo porque a su churri le apasiona "ver pájaros" (pajarón!). Y si sale con uno que tiene como hobbie armar barquitos de madera, pintar soldaditos de plomo o trencitos de juguete, agárrate fuerte porque no tendrás escapatoria del más deplorable infierno telefónico.

ahhh! ¿Se pensaban que era en persona? No!! Eso ya no existe. Nuestro amigo (o amiga) no existe más en esta dimensión. Como lo dije antes, está abducido.

Finalmente sus llamadas se van distanciando, tanto en tiempo como en frecuencia.

Pero llega un día inesperado, pero en fondo deseado, donde aparece nuevamente, pero no en el teléfono, sino en la puerta de tu casa.

Llorando a moco tendido te cuenta sobre la ruptura. Uno escucha, aconseja, comprende e intenta hacer comprender. Hasta ahí todo bien.
Pero en los dos años que desapareció el retornado, uno siguió viviendo, no se encerró en una cámara refrigerada como Walt Disney para esperarlo. Y de golpe ya tienes pareja y han cambiado varios hábitos. Tienes otros amigos que ocuparon los espacios personales, telefónicos e inclusive, sentimentales.

Porque los otros amigos, por más que estén enamorados, SI te siguen viendo y hablando. Es evidente que con menos frecuencia, pero no se borran de la faz de la tierra.
El retornado, con su egoísmo atroz no lo entiende. De golpe te viene a buscar y te empieza a llamar cuatro veces al día como si no hubiesen pasado estos dos años, como si uno sufriera amnesia o mejor dicho, como si la sufriera él.
Al principio uno responde sus llamadas pero no entiende bien lo que sucede. Hasta que luego de ver como llaman al teléfono de casa (que en breve se cambiará) al móvil, que aparece en la salida de nuestro trabajo, comenzamos a comprender que este amigo es amigo cuando LE conviene.
Para él esta "Todo bien". Y tiene síntomas muy claros, a saber:

Aparece con una sonrisa y recuerda los viejos tiempos: Todo para ablandarte, porque después que recuerden durante largo tiempo todo lo que hacían, te vendrá con el cuento de como sufre por su separación durante 7 horas seguidas. ¿ Y que importa que tengas que trabajar cuando estás consolando a tu "más querido amigo?"

Te invita a tomar un café a ese bar tan lindo que siempre iban
: Como estuvo en otra dimensión, no se entero que en ese bar mataron a alguien, tuvieron que cerrarlo, y quedo un espíritu que acosa a todos los que intentan entrar. Es decir, el tipo se cree que nadie ni nada ha cambiado y que el mundo esta regulado por su inestabilidad emocional.

Te llama a todas horas
: Al principio se atiende. Y luego se aprende a desconectar móviles y teléfonos de la casa. Al menos la campanilla. Al retornado no le entra en la cabeza que has seguido tu vida y que tienes una "RELACIÓN DE PAREJA". Tampoco entiende el concepto de "no me llames al trabajo".

Toma como pequeños contratiempos los sucesos pasados: En especial cuando su pareja le decía que tu eras un hijo de puta. Que no te quería ver ni en foto. E inclusive el día que por celos, como un loco te pego y te denuncio a la policía. "Y bueno, es que me quería mucho". O sea, que si te mataba era una prueba fehaciente de amor (Hijos de puta! los dos!)

Vente a casa que te invito a comer: Sigue hablando en singular, y supone que uno no tiene pareja, que podrá ir, y aguantar horas y horas de llanto hasta que a las 10hs de la mañana el se vaya a dormir exhausto, y uno vuelva a dormir a su casa, intentando explicar a la pareja donde estuvo y porque no pasarán el domingo juntos. El retornado entiende perfectamente solo cuando "ÉL" está en pareja.

Este sábado si!!! este vamos a bailar a donde siempre: Esa discoteca ya cerró hace años. Al igual que la ropa que se usaba en aquella época. Que no! que las cosas han cambiado.
Pero el retornado no cesará nunca con sus reclamos, que viniendo de él, no son mas que estúpidos.

Lo peor que se le puede hacer es invitarlo a salir una tarde y aparecerse con más amigos. Justamente con los que uno mantiene una relación de amistad desde hace 2 años o más. Relación que en algunos casos nació y en otra se fortaleció gracias a su abducción alienigena.
Pero el retornado, ante la imposibilidad de poder hablar de como extraña poner la lavadora para Ricardito y llorar como un marrano, opta por poner una cara de culo y esperar a que se vayan todos para atraparnos en sus barrotes de lamentos.
Como dije antes, todo en la vida se paga, y cuando ya nos estamos por separar todos a la vez (para evitar escenitas), uno dice "bueno... nos vemos, chau" Y el retornado mira con ojos de perro hambriento y dice "Pero... ¿Como? Yo creí que íbamos a hablar de aquello" (Léase aquello por el mismo rollo que suelta sin parar).
Y uno, sin haber hecho nada de nada para vengarse dirá: "Hayyy es hoy no puedo, mi pareja me invito a una cena íntima". Una vez dicho esto cambia el número de fijo, no atiendes más el móvil y cambias el horario de trabajo.

Y así, como en una película trágica se queda el retornado, tirado en el parque pensado en Ricardito, en las comiditas con él, y mientras se le cae un lágrima, en lo cruel que son los amigos que no están ahí para apoyarlo. En definitiva, él durante estos dos años, si bien llamó solo dos veces "siempre los considero amigos, no?".




Salir con un no-asumido

Ser un homosexual asumido, es decir, vivir la vida normalmente, siendo una persona con todas sus características y entre ellas la sexualidad, no siempre puede ser beneficioso para las relaciones homosexuales.


Un asumido es un tipo que trabaja de tal cosa, tiene tal altura, procede de tal lugar, le gusta comer eso, ver aquello, se dedica a esto, y le gustan los hombres, entre tantas otras cosas. Pero todo esto lo vive como todo lo anterior. Ante la pregunta “¿Como se llama tu pareja?”, responderá “Carlos” en cualquier lugar que se la hagan, porque él es lo que es y no otra cosa. Le da igual responder el nombre de un hermano, madre, padre o pareja, todos son familia.
A diferencia de los no-asumidos que intentaran a toda costa evitar dicha pregunta. Con lo cual sus fines de semana siempre la ha pasado “bien” y punto. O si se le escapa que esta en pareja tendrá que mentir y decir que se llama “María”.

La gran aventura del asumido empieza cuando se enamora de un muchacho que cubre todas las expectativas, exceptuando un pequeño detalle. Todavía esta dentro del armario. El no-asumido asegura que está liberado porque estima que tener sexo es más que suficiente. Pero en realidad no es tan así.

Al principio todo transcurre normalmente. Se ven en discotecas, bares de ambiente, etc. Sin embargo cuando la relación va tomando tonos más serios comienza a aparecer ciertos detallitos un poco molestos.

Vacaciones: Se les ocurre ir a la casa de la familia del no-asumido que tienen en la playa. ¡¿Para que?!. Ahí comienza la aventura espeluznante. Hay que comprar comida, ya que dicho piso está vació. Cuando lo pasan a buscar a las 8hs a.m., el no-asumido baja con gorra, gafas y lo primero que dice es “¡rápido, rápido! ¡Abre el maletero!” como si escondiera kilos de droga. Su pareja ya se queda desconcertado. Supone que tiene que ir al baño, pero ¿no acaba de bajar de su casa? Una vez puestas las maletas el no-asumido se mete en el coche, se acurruca en el asiento como si fuera una madriguera y dice ofuscado “¡Deprisa! ¡Arranca!”. Dan la vuelta y, cuando entran en el centro comercial, el no-asumido tiene un comportamiento igualito al de los soldados en las películas de Vietnam mientras estaban en combate. Se esconde de todo el mundo, salta de las galletitas a la verdulería, de allí a la panadería, a las latas en conserva y no se lo ve más.
Su pareja lo pierde de vista y de golpe escucha “¡Deprisa, rápido!”.
“Pero ¿por qué?” – pregunta la pareja extrañado y suponiendo que tomo algún psicotrópico ilegal.
Y la loca, hablando bajo y temblando del terror le contesta “Es que mi padre baja a esta hora a comprar el pan y NOS PUEDE VER”.

La pareja, intentando vanamente tranquilizarlo, le contesta “¿y? Somos dos amigos que estamos haciendo compras”
Los ojos del no-asumido se desorbitan, vibran, parece que van a estallar ante la tremenda incomprensión del loco de su pareja y le contesta “NOOOO, lo sabrá todo, absolutamente todo, será una catástrofe, RÁPIDO, APRESÚRATE”.

La pobre pareja no puede comprar nada, y el otro para acabar lo antes posible, le dice que lo “ayudará”. Y cuando le explica que tienen que elegir pan, leche, fruta, carne, etc. la loca sale corriendo, toma lo primero que tiene en la mano sin ver el precio, fecha de caducidad o si al menos es el producto que necesitan y vuelve corriendo mientras dice “¿YA?”.

La pareja no puede creer lo que esta viendo. El no-asumido haciendo todo un teatro ridículo porque dos hombres están comprando comida…

Se suben al coche rápidamente, ya que la loca tiro toda las compras sobre la rueda de repuesto, entre botes sucios de gasolina, y porquerías acumuladas en el maletero.

“Espero que ahora se tranquilice” piensa la pareja que arranca el coche. Pero le no-asumido está aun más histérico que nunca. Se hicieron las 9:00hs y la tía suele estar por el barrio haciendo las compras. Lo cual, para el no-asumido, implica que eso conllevará a que le diga a su madre que lo ha visto en un coche con "otro hombre". Y eso desencadenará que es un pervertido sexual violador de niños, perros, muertos, mujeres, caballos y todo lo que haya sobre la faz de la tierra.

En el viaje evidentemente hay pelea. Y el no-asumido pretende que el otro, que ya paso por todo eso, logre “retroceder” y volver a sentirse avergonzado por la tragedia de que le guste un hombre. Y que comprenda que la familia “no puede enterarse” que el es “así”. El no-asumido no quiere nunca explicar que significa “ser así”, porque eso implicaría no solo admitir que es un monstruo horrible sino que se daría cuenta que en su actitud lo esta insultando a su compañero. La discusión terminará en un “no me entiendes” por parte de la loca que se cree perjudicial para la salud.

El problema es que cuando llegan al piso y van a bajar las cosas, la pareja le grita “por favor, abre tu la puerta de la entrada”… pues mal hecho. A la loca se le desencaja la cara de ira, vergüenza, rabia, confusión y le contesta con un “ssssshhhhhhhhhh!!!! Ahí enfrente vive la peluquera que conoce a mis padres”. Y la pareja se queda estado de shock reflexionando si la frase "por favor abre tu la puerta” es similar a “Violemos a todos, torturémoslos y luego hagamos una masacre”

La pareja se va dando cuenta, ya antes de entrar a ese lindo pisito frente a la playa, que el pájaro llamado amor está por despegar.

Claro que está totalmente prohibido hablar alto, salir al balcón, elevar el todo de voz en la casa o en la playa. Todo puede ser origen a que la gente salga con antorchas de sus casas y que los quemen en la hoguera por ser degenerados impúdicos.

El no-asumido esta tan compenetrado en vivir su eterno teatro, que no se da cuenta, ni por un instante, que todo esto es lo contrario a poder vivir en pareja. Que su mensaje claro es “me encanta decir que quiero pareja pero te demuestro que nunca podremos mostrar al mundo nuestro pecaminoso delito”.

La pareja por su lado esta en estado de shock. En general él siempre va a la playa con familia o amigos, sale a los balcones, habla en su casa, viaja en coche, hace las compras e INCLUSIVE lo hace siendo gay. Pero para el no-asumido hay influencias energéticas que indican que todo eso se puede hacer de forma hetero u homo.

Lo peor de todo es que cuando llega la noche van a un bar gay, donde el no-asumido se lanza a los brazos de su (futura ex) pareja como una gata en celo, y lo manosea por todos lados. Se saca la camiseta, muestra sus atributos a todo el mundo, seduce, se deja seducir, toma, grita, se desquicia, emborracha y hace el ridículo.

Al otro día en la playa obliga a su pareja a comportarse como las damas del 1800 en la arena. Mudas como Geishas, sin hablar. ¡Claro que sin hablar! Aquella familia de alemanes que están a 50 metros, pueden escuchar la perversa charla sobre el trabajo, y quizás esa alemana se lo puede decir por señas a la carnicera, que se lo dirá a la peluquera que conoce a mamá. Y… el no-asumido no puede hacerle “eso” a la madre.

Una vez recibido todos los insultos encubiertos en paranoia, la pareja no puede luchar con la lógica y el corazón, diciéndole que simplemente esto no va a funcionar y que se vuelve a su cuidad.

Ante esto el no-asumido pone cara de un asombro magnánimo sin entender lo que sucede.
La pareja decide solo comentar que simplemente no funcionarían juntos. Está de más explicarle que en el mundo de sus miedos solo hay lugar para uno, él mismo.
El no-asumido lo mira con ojos llenos de lágrimas y le dice “pues es una pena, porque lo que yo más quiero en la vida… es vivir en pareja”.

Y así, el no-asumido sacará conclusiones:

“Que los hombres le han roto el corazón”
“Que es imposible conseguir a alguien decente”
“Y que es mejor no estar en pareja porque duele mucho”
“Que se lo dirá a la familia cuando tenga pareja






La loca horoscopera

Ilustración: JMatheus para "La loca horoscopera".
Ver más en www.jmatheus.com



“¿Que signo eres?” – Es una de las preguntas obligadas de nuestra querida loca del zodiaco. En algún momento de la charla, en general bastante pronto, te hará dicha pregunta de rigor. No porque está entusiasmado contigo, ni porque le interesas mucho. Sino porque es horoscopera. Su mundo esta regido por los planetas y bajo ningún concepto actuará sin el consejo de los cuerpos celestes.


Esta loca no es astrólogo ni mucho menos. Tampoco ha pasado de leer tres libros sobre los signos astrales, las revistas o cualquier página web. De hecho ni siquiera sabe las intrincadas y dificultosas variables de tan respetada profesión, que en Estados Unidos es una carrera de 5 años. Ella se rige por lo que le gusta soñar sobre lo que “dicen los planetas” y algún libro entretenido y gracioso sobre los signos y sus coincidencias en las relaciones de pareja.
Pero la loca se aferra a dicho conocimiento como si fuera la fuente de un oráculo que todo lo sabe y puede responder cualquier pregunta. Para él existen básicamente 12 tipos de personas, puede que en algún raro caso se deje llevar un poco por su ascendente, pero escasamente le interesa.
Si eres Cáncer te odia y te acusará que eres un “nene de mamá”. Si eres Escorpio sabe que seguro tendrá un sexo espectacular contigo pero que eres inestable, sensible y tus venganzas serán terribles. Si eres Sagitario a cualquier cosa que digas, por más seria o falsa que sea, el se reirá como un burro ya que sagitario es sincero y gracioso.

Si eres Leo, si o si, eres pomposo, sensual, y te gusta llamar la atención. Poco importa que te haya encontrado en la parte más oscura de la discoteca y sufras paranoia. Esas son tonterías.

¡Las cosas como son! (es decir, como lo dicen los astros)

La horoscopera no es que sepa como eres, sino que se convencerá a pesar de cómo eres.
Si tienes una duda y eres Leo la pasará por alto, pero si eres libra dirá que les cuesta mucho decidirse porque eres como la justicia.
Y si tienen un sexo atroz, pero entras en le grupo de signos de buen sexo se auto convencerá que ha sido uno de los más maravillosos sexos que nunca ha tenido.

Tu conversación puede ser la más vacía, estúpida e insulsa de la tierra, pero en cuanto digas que eres Picis posees un conocimiento superior al resto de la tierra. Claro que si eres Virgo ese conocimiento tampoco es estúpido sino frío, calculador y certero.

Eso si, la horoscopera falla y a veces por algún motivo olvida, trágicamente, preguntarte tu signo. Con lo cual pasan una buena velada, una magnifica noche, un sexo increíble, un posible principio de romance, hasta que se te ocurre decir que justamente eres ese signo que odia. Instantáneamente la loca se pone a la defensiva. Te dice algo para que te enojes, pero no lo haces, insiste, y cuando le preguntas “¿porque me atacas?” la loca responderá “¿yo te ataco? ¡¿YO?! No haces más que atacarme TÚ”. Y en un arrebato de odio te echará de su casa acusándote de todos los defectos que dice en el libro.

En caso contrario, si tienes una noche fatal, se pelean todo el tiempo, y el sexo es un asco, pero le dices que eres de uno de sus signos favoritos, te comenzará a tratar con sonrisas y cariños como si de golpe tuviera otra persona delante.

Como sigue al pie de la letra todas las normas mas conocidas del zodiaco, un mes antes de su cumpleaños es el mes infernal, donde la persona lo pasa fatal porque es como que va a nacer nuevamente. Dicho esto puede haberse ganado la lotería, pero si se rompe un uña bastará para justificar el infierno que ha pasado. Diferente es después del cumpleaños que “segurísimo” te ira de mil maravillas. Y todo lo transformará a su gusto: “Bueno, si es verdad que me piso aquel camión, pero fíjate que fue para bien, porque tengo que estar inmovilizado durante 3 meses, adelgazaré y no tengo que ir a trabajar”

La horoscopera lo único que quiere en su vida son respuestas sencillas, básicas y fáciles para su fantasioso cerebro. Nada de conocer realmente a alguien, o de observar la realidad y ver los finos hilos intangibles que se mueven en las relaciones. Todo, absolutamente todo esta escrito en ese libro gordo, que antes era el de PETETE y que ahora, seguramente, se llamará “EL ZODIACO Y TÚ”.

El zodiaco no solo regirá sus relaciones, sino también su vida cotidiana. Antes de irse a dormir o al despertarse, mientras toma el café, no ve la televisión ¿para qué?, con el horoscopo ya sabe lo que pasará en vez de ver "noticias viejas".
Si los astros le dicen que conocerá a alguien especial, cualquiera se encuentra bajo la posibilidad de que lo catalogue de "especial". Inclusive el carnicero que conoce hace años. Con que le pregunte "¿Te pongo chorizo hoy?", la loca se dirá "Es verdad, hay algo especial en él, nunca me ha preguntado por el chorizo ¿Será el amor que me pronosticaron para este mes?". Y todo esto se traducirá en un "siiii..." pausado y sugerente mientras cierra los ojos frente al distraído carnicero. Y cuando finalmente le pregunte "¿ Algo más?", tendrá la certeza que le quiere decir "algo más".

A contra posición, si el horoscopo le dice que tenga cuidado con la envidia, que lo invites a tomar un café implicará que le tienes una envidia corrosiva y el final de la relación.
Solo hay una forma de matar a esta loca, y es comprándole un libro de astrología de verdad. De los que hablan de triangulaturas, cuadraturas, ascendentes, contextos sociales y familiares etc.

La loca entusiasmada lo leerá, pero pronto caerá en la cuenta que es un mundo mucho más difícil que sus libritos y supondrá que el autor de ese libro es de uno de “los signos malos” y que por ende no tiene ninguna validez.
Y así seguirá su vida, entre Sagitarios, Canceres, Leos, Aries, escorpios y todos los signos, pero nunca entre personas reales.

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La estupenda cena navideña

Todos solemos sentirnos mas o menos embargados por el espíritu navideño. De eso no hay duda, ya que se encargan en todas las propagandas, radios, televisión, cine y cualquier medio de comunicación de hacernos la maravillosa película de la cena con la gran familia unida que tanto se quiere.

Pero muchas veces, en el fondo o superficie, el gay no quiere saber absolutamente nada de la puta cena navideña.

En algún momento hemos intentado negarnos a asistir a tan falso evento, pero nuestra madre en un grito trágico y angustioso dirá: “¡Pero es LA FAMILIA! ¿No quieres estar con tu madre que te quiere tanto?”. Y ante eso uno le contesta que no le interesa ver a esos tíos o primos que solo se los encontró el año pasado. Pero nuevamente la respuesta será “ES TU FAMILIA, bueno o mala, es tu familia”.
En ese momento uno piensa si la palabra familia representará la idea de mafia para nuestra madre. Como si esa nomenclatura diera de por si algún sentimiento mas allá de la voluntad.
En estos casos la matemática acude a nuestras mentes, y nos damos cuenta que es mejor pasar 6 horas soportando a la “familia” que aguantar a la madre todo el año.

Sin embargo uno sigue preguntándose porque no está, como dice en las propagandas, con los que realmente se quiere. Más que una reunión familiar parece un evento obligatorio y protocolar.

Ya al llegar a la casa, donde se festejan la noche vieja, uno se encuentra con toda la jauría hambrienta que nos mira con una sonrisa, la cual encubre una mirada escrutadora y criticona.

Las primeras en acudir son las cuñadas. Como zorras que van a robar los huevos de la gallina, se acercan silenciosas y sigilosas para comenzar, una vez más, el repertorio de preguntas insidiosas. Pero para poder abordar mejor los temas hay que utilizar un buen comentario como:

Cuñada 1: “¡Hola! ¡Que bien se te ve!” Te dice con su mirada detallista mientras le comenta a la otra arpía: “¿Ves? te dije que estaba más gordito” y volviéndose hacia nosotros -“La verdad que estar tan flaco no te quedaba nada bien” (o sea, que me había visto horrible y se la paso todo el año criticando)

Cuñada 2: ¿Has visto? Era como yo te decía, no estaba enfermo ni nada, simplemente es coqueto.

Ya nos han dicho que pensaban que estábamos muriendo de sida por nuestra lujuriosa vida, pero que ahora somos una gorda puta. Simplemente que lo han comentado con esas artimañas que únicamente los familiares saben expresar.

“Y cuéntame ¿Qué tal te va? ¿Todavía en ese trabajo? ¿No te estarán pagando lo mismo, no?”

Y uno le contesta: “Si, sigo en el mismo trabajo pero me ascendieron y cobro un poco más”

Cuñadita: “¿Solo un poco más? Pues mi hijo ya se recibió de ingeniero, trabaja hace un año y fíjate que está cobrando una millonada. De hecho ya tiene para entrar al piso. Y hablando de pisos ¿Tu sigues de alquiler en ese precioso y delicado piso?”
(Delicado piso, traducción: Mariquita insufrible)

La hienas muy putas, siempre tendrán alguna manera de denigrarte, si no es a ti, será a tu madre. Pero ella es una hiena más, con lo cual, ante las acusaciones de maricón, sidoso, degenerado, gordo, pobretón, muerto de hambre que vive en la miseria, tu madre se inventará todo tipo de mentiras sobre ti, para llenarse la boca de orgullo, que te denigrarán aun más.

Si no tienes pareja te preguntarán la edad y luego: “¿estas solo?”, para que quede bien claro que es culpa solo y únicamente tuya. Pero para demostrarte que no tienen nada en contra tuyo, te contarán como quieren a su peluquero, que es una loca espantosa, con los pelos de mil colores, que se le caen 2000 plumas por segundo, y aparte es manicura. También te dirán que es “como una amiga más” suponiendo, delante de toda tu familia, que no solo eras todo lo mencionado, sino también un psicótico que se cree que es una mujer. Para rematarlo, te contará como “Jonny” y “Alberto” están juntos hace 20 años, después de que tú les cuentes que estás más solo que la una.

Si eres un tipo común y corriente que se viste normalito, ellas dirán a viva voz “¿pero no es que los gays siempre están a la última moda?”.


Con los primitos o sobrinos es imposible lidiar. Ellos son pequeños demonios que tienen en la punta de la lengua la palabra maricón para reemplazar cualquier tipo de insulto. Pero no te preocupes, porque si en algún momento tus cuñaditas se dan cuenta que te has ofendido, les explicarán a todos los chicos que “ser GAY no es nada malo. ELLOS son gente, COMO nosotros”.
Y uno no puede evitar pensar que le están explicando algo sobre los extraterrestres.

Para mejorar aun la situación, cada vez que los niños griten “cállate MARICON” todas las madres los mirarán con cara de repudio, la misma que no hacen en todo el año, y luego te mirarán con cara de “disculpa que mi hijo diga las verdades así”.

Uno puede llegar a intentar llevar la conversación a algún tema interesante, pero las rapaces no están allí, ni en ningún lugar, para hablar sobre dichos temas o culturales o en los cuales haya que pensar.
Están ahí para sacar todo el preciado néctar para poder hablar durante el resto del año. No importa si en tu trabajo eres un genio, si eres buena persona, si tienes amigos o si eres habilidoso en lo que fuere. Esto es un escaparate, y en el mismo ellas solo verán al cuñadito, o sobrinito político, gay. Con eso basta para ellas.
Si diriges la central nuclear de tu país, si has ganado un Novel o eres barrendero, da igual, el tema es que eres mariquita perdida.

En el mejor de los casos podrás desviar la atención a temas triviales o atajar los pelotazos que te tira “la familia”. En el peor, se formará un debate entre amas de casa, burros y bestias sobre “la homosexualidad”. Y tú estarás allí, atado a una cruz, esperando que la santa inquisición decida si eres, o no, un ser humano.

Pero claro, que esto es lo más suave de todo. Porque esta “el otro”. El que no ha dicho a la familia que es homosexual. O solo lo saben papá y mamá. Este caso es muchísimo peor. Para estos buitres, es una aventura excitante suponerlo, torturarte e intentar descubrirlo, que saberlo realmente. Los argumentos siguen siendo venenosos pero diferentes, a saber:

“¿Como, a tu edad y sin novia? Hay querido, a ver cuando nos presentas a algunas. Fíjate en mi hijo que tiene cuatro años menos que tú y ya se caso”

“¿Y no sueñas con tener hijos?”

“Hay, yo no se, pero… no puede ser que no te guste ninguna”

“Pero tú alguna novia has tenido ¿cierto?”

“¿No serás mariquita, no? Jajajjajaja”

“ahhhh… Tengo una chica estupenda para presentarte ¿quieres?”

“¿Y como está TU AMIGO Felipe…?”

“Ahhh ¡¡¡ no te puedo creer!!! ¿Han de dejado de ser AMIGOS? ¿Por qué…?”

“Bueno, si no estás seguro de que carrera seguir podrías elegir algún oficio, como… peluquero, bailarín, maquillador, modisto… y esas cosas ¿no?”

Y así se regocijan como cerdas torturándote toda la noche mientras mamá te mira fijamente para que no se te escape el más mínimo desliz y se enteren. Lo que no se da cuenta mamá es que las muy perras ya lo saben desde antes que ella. Con lo cual cuando terminen contigo le preguntarán lo mismo a mamita para que sepa que si el nene le salio maricón es por su mala tarea como madre, mujer, esposa, hija y patriota.

Los hombres no son tan hijos de puta ni insidiosos como ellas, pero hablan en otro idioma incomprensible. El tío, entre eructo y eructo, con la boca llena de grasa y una pata de pollo en la mano, que no cesa de revolear como si dirigiera una orquesta, te comenta sus travesías en el taxi. Como se dio de palazos con otro, le intentaron robar, y cuantas bujías tiene su coche, que combinado con no-se-que-mierda hacen que tenga más potencia por… ¡¿Pero de que carajo me esta hablando este tipo?!
El otro tío, te pregunta un poco sobre tu trabajo y apenas pones una coma te habla de las mil maravillas del suyo, de números, de cuanto gana fabricando muñequitos ordinarios para colgar en el retrovisor del coche y todo tipo de estupideces que no te interesan para nada. Pero al menos te has alejado del nido de arpías. El problema es que se juntan varios hombres y hablan en arameo antiguo, o sea, de fútbol. Y está charla puede durar toda una eternidad.

Finalmente uno termina jugando con el primo o sobrino más pequeño, que al menos aun no puede hablar claramente, que sus juegos son inofensivos y es un poco más saludable. Pero la familia te verá con una sonrisa de cariño y miraran diciendo a tu madre “que DULCE”, lo que significa: “Es un buen mariconcito, seguro te sale maestra de parvulario”.

Cuando son las 12:45 a.m. ya hemos tenido familia suficiente para estar intoxicados hasta la próxima navidad. Con lo cual uno huye desesperadamente de ese antro de tarántulas para ver a los que realmente quiere.
Eso si, antes de te vayas, todos preguntarán a viva voz: “¡¿Pero como, tan temprano te vas?!”

Uno: “si, me tengo que encontrar con mis amigos”

Y como era de suponerse preguntarán: “¿A DONDEEEE?” Siendo esta la última oportunidad para intentar sonsacar algún nombre que rápidamente terminará en el google, el cual les corroborará si es un antro gay.

Uno: “No se, nos juntamos y vamos por ahí”

Todos: “¡Que pena! Con lo poco que te vemos… en definitiva, ¿con quien vas a estar mejor que con tu propia familia?”.





La loca y el Plumero

Este hombre no pierde oportunidad alguna. En cuanto pasa por un cruising se mete rápidamente entre las sombras a pescar alguna aventura sexual. Los cuartos oscuros son sus habitáculos más usuales. Si hay drogas se abalanza a ellas como si fuera la última gota sobre la faz de la tierra. No tiene ningún reparo en lanzarse en un túmulo de hombres semidesnudos y experimentar el sexo grupal sin discernir quien es el propietario de la polla más cercana. Nunca esta disponible para tomar un café y charlar sobre la vida, pero siempre para tomar una cerveza en la sauna, discoteca, bares de ambiente o algún lugar lúgubre y peligroso pero con posibilidad de encontrar sexo fácil.

En el día, cuando no está ligoteando con algún compañero de trabajo, o enrollándose con el mismo en los baños de la 4ta planta, está en su casa frente al ordenador.
Su mensaje en las salas de chat suele ser muy nítido “Busco sexo, droga, me va la caña, pollones, fiesta, fist, lluvia y lo que se te ocurra, ¡Anímate tío!”
De esta forma está siempre preparado por si surge una oportunidad para revolcarse con los ligues de turno. Si no pasa nada rápidamente se viste, siempre dejando el chat abierto, y se va a esos bares que hay que entrar completamente desnudo y donde podrá satisfacer su leonino apetito.
Si es fin de semana, su circuito comienza por varios bares donde intenta ligar mientras se emborracha, y en caso contrario sigue en la discoteca, la sauna, y finalmente termina totalmente drogado en la casa de alguien conocido de un conocido, de un conocido, con el culo al aire entre gente que no reconoce y una sustancia pegajosa y blanquecina por todo el cuerpo.
Sin embargo la loca esta fascinada. Cuando vuelve a su casa pasa por algún parque donde pueda encontrar algún morito que por la suma de 5€ quiera juguetear un rato con él y sus partes púdicas.

Nunca se niega a ninguna tentación carnal, ese es su camino habitual. Hasta que llega el día donde la loca dice algo que absolutamente nadie se espera “Estoy con pareja y enamorado”.
Todos sus amigos quedan en estado de shock y pánico suponiendo que tantos estupefacientes han terminado de deteriorar el ya machacado cerebro de su amigo. Pero no, es real.
Y como por arte de magia la llaman los amigos de toda la vida y la loca dice con orgullo “Hoy no puedo salir, viene Feeerrr” con un todo entre lascivo y amoroso.
Sus amigos no logran captar la idea ya que no son compatibles.
¿Desde cuando esta borracha y adicta de toda la vida no sale porque viene alguien a su casa?
Y ante la pregunta de “¿que van a hacer?” la loca responde con aire casual y natural “Pues nada, comer, ver una peli y luego ir a dormir”.
Los amigos preocupados por su salud mental se acercan a su casa y ven lo que nunca imaginaron:
A la mariquita con un delantal de cocina y un cucharón de madera. Los recibe y les dice rápidamente “¡pasen, pasen que se me quema el estofado!”
¡¿Estofado?! Si esta loca solo sabía decir estupefaciente.
Y ahí se dan cuenta que ha sido tocada por el hada del plumero. Su amigo de antaño ha sido hechizado y ahora si no fuera por el DNI no se lo reconocería más.
De sus pantalones medios sucios con machones blancuzcos sospechosos paso a unos nuevos y relucientes que se compro con su churri y están… ¡PLANCHADOS! No se sabe como apareció ese aparato extraño y amenazante que la loca insiste en que es inofensivo y que se llama plancha.
De un no-peinado desastroso y medio sucio ahora tiene el pelo brillante y acomodado con gel para lucirlo en esta ocasión.
En sus manos donde siempre habían un cigarro (de dudosas yerbas) y en la otra una cerveza, ahora hay un plumero y un cenicero para que “nada se ensucie”. Cuando habla, menciona cosas raras como “levantarse a las 9 de la mañana”, cosa que solo se asemeja a cuando decía “acostarse a las 9 de la mañana”.

Su casa, donde antes parecía que había habido un atentado, llena de cenizas, colillas de cigarros, porros, jeringas, ropa debajo de más ropa, móviles desaparecidos entre tanto escombro, algún desconocido tirado por algún rincón, ahora es como el palacio de la limpieza. Es tanta la diferencia que cada uno de sus amigos al entrar hacen el gesto de salir porque se piensan que están en el piso equivocado. Y cada vez que ellos hacen esto la loca esboza una sonrisita de picardía y aprobación a su nuevo nidito de amor.

La hechizada ya no sale a los lugares de antaño que ahora se atreve a tachar de impúdicos y “errores del pasado”.
Solo llamará a sus amigos cuando su machito este durmiendo o trabajando. Todo momento que su novio tenga libre ella estará allí, mirándolo con ojos encandilados, y no por estar bajo efectos de la droga, sino por un amor que promete ser eterno.

Cuando sus amigos le cuentan, como siempre, las aventuras de la noche, él observa con una mirada entre desaprobatoria y preocupante. Como si de golpe nuestra madre hubiese poseído el cuerpo de nuestro reformado amigo.

Sus charlas ya no son las mismas. Antes solían contener frases como “¿conseguiste los ácidos y el poppers para esta noche?” que ahora han sido suplantadas por “Por favor querido, tráeme para esta noche ají molido y orégano que sino no puedo hacer las pizzas”.

Le encanta hablar de todas las recetas que ha sacado de Internet y como su amorcito le agradece con “mimitos” cada uno de sus platos.
Sus charlas son las más aburridas de la tierra. Es capaz de contarte como una gran aventura que no encontraba un zapato de su novio, que casi se le quema la comida o lo difícil que fue hacerle el nudo de la corbata a su compañero sentimental.
Su forma de hablar también se ha transformado. Antes se le repetían palabras como: perra, yegua, puta, sucia, japuta, tragaleche, arrastrada, callejera, sobapollas y promiscuo. Y ahora las que se escuchan sin cesar son: churri, pipi, cuqui, titi, pochito, corazon, mi amor, dulzura, y cuando antes te llamaba diciéndote "puta" ahora lo suplantara por "cari".

Sus objetivos de vida han cambiado:
Ahora mira ávidamente las vajillas, tenedores y servilletas, ya que el sueño de su vida es poner una mesa como corresponde.
Quiere comprar un perrito simpático que le haga compañía.
Perder algunos de esos 15 kilos que gano gracias al amor.
Y anotarse a yoga para poder usar sus nuevos CD’s de música ambiental que utiliza en vez de los extraños sonidos que le generaban alucinaciones en sus estados alterados.

Y así, de a poco, se da cuenta que ella es toda una dama y que realmente no tiene mucho que ver con “esa gente” (amigos con los que solía salir) que están perdidos en la vida. Ya no. Se ha percatado que ver la novela mientras se prepara la comida es mucho más gratificante que el sexo feroz y pasional. En ella abundan los sollozos, lágrimas y suspiros.
Ahora con la que más charla es con mamá y la tía que le heredan sus ancestrales recetas como lo han hecho históricamente entre las hembritas de la jauría familiar.

Por último la loca se comprará todas las películas y series que existan de dos temas en particular: La cenicienta y Betty la Fea
Ya que las dos han vivido y sufrido la misma transformación, penurias y alegrías que él.

La amiga INGRATA

Ilustración: Matheus para "La amiga INGRATA".
Puedes ver más en http://www.jmatheus.com/

Este tipo de loca es una amiga persecutoria. Te llamará día y noche para contarte todas sus penas, alegrías, dudas y especialmente cuando este sola. Sus telefonemas son a toda hora, a la mañana temprano, cuando comes, en la siesta y a las 4 de la mañana cuando esta deprimida porque su novio de dos días lo abandonó por otro en un cuarto oscuro.

No es que a la loca no le importe que estés durmiendo o que tengas vida, es que ni siquiera se lo plantea por un segundo.
Su presencia constante e inesperada en tu vida te hará pensar que es un amigo fiel, ya que valora tu compañía como si fuera oro en polvo. Toda emoción que se le cruza por la cabeza, en cualquier momento, da pie a llamar o aparecer en tu casa para contarte con lujo de detalles todas sus aventuras.
En el momento que quieras contarle algo, ella hará un esfuerzo sobrehumano para escuchar e intentar poner cara de interés. Pero bastará una coma en tu discurso, un punto, para que arremeta con su apasionante historia de cómo le dijo un hombre que era bello, educado, dulce o un “sol” y así retomar nuevamente su discurso eternizado sobre su tema favorito “él mismo”.

La ingrata no escatima en invitaciones. Sabe exactamente tu plato favorito, tu bebida elegida y no dudará en invitarte a comer todas las veces que le sean necesarias para desahogar sus penas y/o alegrías. Eso sí, a ti solo, porque ella quiere exclusividad. Si aparece otro amigo pondrá cara de aburrimiento y enojo, que se transformará en cuanto el tercero en cuestión desaparezca.
No te da las llaves de su casa, ya que siempre te estará esperando ansiosa para desbordarte con su vida, que ella vive como apasionante, y sus problemas que está segurísimo que son de una gravedad casi mundial.

Ella, es como un reflejo, siempre se lo encuentra en cualquier lugar, de día o de noche. Planea sus vacaciones contigo, quiere que viajen juntos, y sueña como será su futuro junto al tuyo.
¡Amigos para siempre! Clama con fervor y los ojos húmedos de emoción ante la expresión de tanto amor.

Si en algún momento no se le responde una llamada, le seguirán 15 más y si esto no surge efecto estará en la puerta de tu edificio tocando el timbre desesperadamente, gritando desde la calle como un desquiciado, y preguntándole al portero a que hora te has ido o si has salido.

Si aún así uno no la atiendes, eso no significa que ella se rinda. La loca es perseverante. Te “quiere” tanto que necesita a toda costa contarte lo que le paso en el trabajo. Con lo cual escucharás como se derrumba la puerta de tu casa con bomberos, policías y, evidentemente, ella con cara de angustia profunda.
¿Y si le pasa algo a quien le cuenta la trágica historia del tinte de pelo?

Con cara de alucinado uno mira la puerta derrumbada, y la loca se hecha llorando a tus brazos diciendo “Tuve que llamar a los bomberos ¡temía por tu vida!”

Una vez que se retiran las fuerzas de seguridad te tendrá que explicar como ha llegado a semejante situación comenzando cuando terminó la charla telefónica contigo a las cinco de la mañana del mismo día.

La ingrata tiene técnicas. Siempre pregunta primero “Que tal?” porque en cuanto tu respondas “bien y tú?” su respuesta automática será “Huy!!! Te tengo que contar!!!” y allí comenzará la parafernalia de su vida segundo a segundo.

Pero esta loca es ingrata, no estúpida. Lo que ella hace es cubrir su desperada necesidad de pareja y su pánico a la soledad con su amigo/a.
Con lo cual en cuanto tu maravilloso amigo que te llama a cada segundo, y que tanto te quiere consigue una relación mínimamente duradera, desaparece por arte de magia.
Al principio, claro está, te llama para contarte las maravillas de la vida. Pero una vez ubicada en su nidito de amor tu persona es un vago recuerdo del pasado. Ella va muy feliz por la vida torturando parejas, amigos y familiares. Y cuando se acaba una relación se arrastra con una nueva persona para volver a ser el mejor amigo.

Eso si, una vez que la ingrata consigue un “amigo nuevo” o pareja, tú pasas a ser una especie de mosca pesada que por algún motivo que no comprende, no lo deja de molestar.
La ingrata es así. Si no vas a su cumpleaños, lo llamas a todas horas, en las fiestas y cuando clama tu presencia telepáticamente, te puede armar un escándalo de dimensiones descomunales. Te acusará sin dudas de tu falta de amor, amistad, compañerismo, que eres un egoísta, arrogante y pedante.
Pero casualmente, cuando es tu cumpleaños, o cualquier fecha importante, ella, en ese preciso momento, estaba un poco distraída, no te pudo llamar o tenía que reventar los “encantadores” granos de su macho.
En cuanto aparece uno en su vida, se comporta como las hembritas, todo lo que ve es a su amorcito.

Poco importa si tu padre ha muerto, tu madre o tu mascota de 16 años que querías más que a tu hermano. Para la ingrata “son cosas que pasan”.
Si por algún motivo casi mágico va al funeral de tu ser querido, te dará el pésame y agregará “Te entiendo… la muerte es dura, como la relación que acaba de morir”
Y uno le pregunta “Que relación?”
Y lanzando lágrimas como una fuente gritará en medio de todo el mundo “La del hijo de puta de Carlos, ¡el de antes de ayer! Es una basura, resulta que…”

La ingrata es así, ella todo lo quiere, todo lo demanda, siempre estará a tu lado, eso sí, cuando ella te necesite a ti...