El Amigo Pastelero


Uno se preguntará… ¿Cómo que el amigo pastelero?...

El amigo pastelero no es un amigo que hace pasteles, sino más bien el que te usa de relleno. Sí, así como lo leen.

Los amigos suelen estar presentes en diferentes momentos del día, semana o mes. Pero cuando uno está, está realmente para hablar con su amigo/a.

Pues el amigo pastelero es ese amigo que a uno lo usa para relleno. Mientras uno se hace huecos entre trabajo, salidas, estudios, pareja para hablar con él, justamente él, no lo hace.

¿Cuándo te llama? Pues en los momentos de relleno. Es ese que te llama porque está esperando el bus, paseando el perro, volviendo a su casa, comiendo solo o en el intervalo entre un programa y otro que empieza más tarde.

Es ese cabrón, que le encanta llamarse amigo, y que si bien te llama, lo hace porque se aburre. Como si uno fuera una especie de consolador auditivo, de radio sin importancia o de canturreo del distraído.

Este cabrón/a te llama solo y únicamente para no aburrirse. No son pocas la veces que la loca sale de una discoteca y te llama a las 3 de la mañana “para ver como estás” mientras que te cuenta que esta “yendo hacia la otra discoteca”.

Eso sí, en cuando el amigo pastelero tiene ocupado sus huecos hay como un silencio total de sus llamadas. Si encuentra pareja o esta un poco ocupado no se hace un espacio temporal en su vida para llamarte y preguntarte que tal andas. Eso no. Porque para él uno es una especie de relleno de su tiempo libre.

Por supuesto que si le pasa algo que le parece excitante sus llamadas son para contarte exclusivamente lo que le ha sucedido, como se sintió, lo que piensa y en el preciso momento que uno va a contestar (aunque sea sobre el tema del otro sin contar nada propio) te dice “Te dejo que ya llegue” o “Te dejo que subo al bus”. Y uno se queda con esa sensación de decir: “Sí, llegaste…. ¡A la puta que te parió llegaste yegua!” o “Sube al bus… ¡sube al bus y que se estrelle perra!”.

Lo interesante es que uno no se da cuenta al principio de la función de relleno que está cumpliendo, hasta que pasado un tiempo se percata que el pastelero no sabe nada de la vida de uno. Lo único que sí sabe es nuestro número de móvil, particular y trabajo para tocarnos los cojones sin cesar. Pero eso sí… nunca se les ocurra insinuarles dicha actitud porque su respuesta, entre un tono de tragedia absoluta y dolor profundo dirá “Eres un egoísta, encima que te llamo…”. Como si nos estuviera haciendo un favor...

Lo único que realmente se relaciona con la pastelería es las ganas que a uno le dan de propinarle un lindo tortazo.




2 Comments:

Anónimo dijo...

El que te llama y pregunta (a modo "polite") ¿qué tal? y sin esperar tu respuesta e inmediatamente después te comenta que necesita quedarse en tu casa en un escala que va a hacer. Normalmente te llaman no sólo para rellenar huecos si no tb para aprovecharse en lo que pueda de lo que puedas ofrecerle. Eso si... pídele tú algo similar y tendrás suerte de si te contesta al móvil! Genial artículo!

lodemirta dijo...

ja. Nunca antes había oido el término amigo pastelero.¡Muy bien puesto! Alguno tengo.